El otro día tuvimos una discusión en el trabajo sobre logros, trofeos y demás fauna similar. Los logros es algo muy común hoy en día y muchas plataformas empiezan a obligar a los desarrolladores a incluirlos. Esto no es necesariamente malo, los logros es una característica bastante simple (a nivel técnico) que gusta mucho a los jugadores. No obstante, la dificultad técnica de la que carece (en la gran mayoría de los casos) se ve compensada por una dificultad de diseño. Todavía no esta nada claro que se supone que deben premiar estos trofeos.
Casi todos los juegos con logros que he jugado te premian en mayor o menor cantidad por terminar la campaña de un solo jugador y, los que tienen multijugador competitivo, tienen su contrapartida tras ganar partidas o hacer un numero determinado de frags. Pero, el debate tanto para diseñadores como para jugadores es cual debería ser el objetivo de los logros.
Tenía pendiente dejar constancia escrita del tercer disco de Lost Odyssey que, para seguir en la linea de los otros dos, me duró unas diez horas. El tercer disco es, el clímax de la historia, que sirve para preparar el épico final, precedido de un cuarto disco donde puedes moverte libremente por el mundo y hacer misiones secundarias. 
El de los auriculares soy yo,