Lost Odyssey: Cruzando el ecuador

Los dos nietos de Indiana JonesYa he terminado el segundo de los cuatro discos de que compone este titulo, que me he propuesto que sea “mi J-RPG de este año”. Me parece importante reseñar que, aunque todavía no he experimentado ningún momento de incontrolable sentimiento jugando al juego, el sistema de juego me tiene bastante enganchado. Así que, aunque todavía no encuentro la obra maestra que me habían vendido, la verdad es que de momento Lost Odyssey se queda en la pila de títulos que me gustan.

En este segundo disco, la historia empieza a arrancar revelándoseles a los personajes quien es el malvado (porque lo que es el jugador, ya lo sabía o lo intuía). El juego se hace bastante más entretenido que en el primer disco gracias a que empezamos a tener un grupo de personajes importante, y empieza a ser interesante explorar las posibilidades del sistema de niveles y enlaces de habilidad, así como de los anillos y distintos tipos de magia del juego.

Los combates siguen siendo poco frecuentes y creo que mantienen el interés, forzando al jugador a hacer buen uso de los personajes, en contra de los típicos combates que se ganan pulsando la x. Me ha resultado muy curioso ver el brutal bajón de dificultad de los bosses. Quizás es que como he intentado explorar bien las zonas iba demasiado bien de nivel, aunque sospecho que el sistema de “autonivel” ha ayudado a que Mistwalker pueda balancear fácilmente el juego.

No es un “autonivel” a lo Oblivion donde las zonas y los encuentros se adaptan al jugador, sino que en Lost Odyssey el jugador se adapta al nivel de la zona. En este juego, te dan muchísima experiencia cuando tienes un nivel algo bajo y, llegado a un punto, empiezas a ganar poquísima experiencia. Hasta el punto en que he ganado un nivel entero en un combate y me he tirado un rato largo en una zona donde me daban un 1% de nivel por combate. No me parece una mala opción, ya que reduce considerablemente el grindeo evitando que te quedes demasiado por detrás del nivel ideal. También ayuda el mencionado sweet spot de combates, hay los suficientes para ir subiendo, pero no tantos como para que llegue a cansar.

Las mazmorras no me han desagradado, quizás puedan tacharse de fáciles o pequeñas, pero las de este segundo disco son bastante variadas, cada una con su mecánica: una es la típica basada en botones, otra es más laberinto con puzzles de “tiempo” y la otra es una cueva con agujeros que te hacen retroceder. Con una duración de entre 30 minutos y 1 hora para terminarlas y siempre con un punto de guardado a un par de minutos de juego, se me hacen bastante bien ajustadas para un jugador medio. Personalmente, se adaptan bastante bien a mis disponibilidad temporal.

Después de halagar la jugabilidad de Lost Odyssey que, si bien no se apoya en mecánicas innovadoras, esta realizada con una ejecución impecable, viene el turno de rajar del aspecto que menos me está gustando del juego: la “incomparable historia ambientada en un mundo inmenso”. Si ya comenté en la primera entrada que los personajes eran puro cliché, en este segundo disco he empezado a estar hasta las narices de los dos niños, dos personajes que, personalmente, no creo que tenga demasiado sentido llevarse por ahi de aventuras, pero que compiten en la liga de Mutt Williams. Afortunadamente, al final del túnel ha llegado la luz, ya que los últimos personajes que se han añadido a mi grupo parecen ser gente con dos dedos de frente y que aportan algo de contenido menos inocente a la trama.

Y me sorprende que la historia discurra por estos senderos tan manidos, ya que los sueños, pequeñas historias cortas que ahondan en el pasado de los personajes, han sido escritas por un escritor que parece bastante competente, Kiyoshi Shigematsu. Estas historias son las que aportan más sentimiento al título, porque el argumento del juego, que ha corrido a cargo de Hironobu Sakaguchi, parece sacado de un RPG de Super Nintendo.

Con 20 horas de juego a mis espaldas, de momento el juego mantiene mi interés. Creo que voy a conseguir terminarlo, tanto por interés como por dificultad. Si la segunda mitad sigue este ritmo, creo que Lost Odyssey habrá sido una magnifica elección como juego de rol japonés para este año. Seguid en antena para conocer mis desventuras en el tercer y cuarto DVD.

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