Despues de aparecer nominada (y ganar alguno) en la mayoría de grandes premios de fantasí y ciencia ficción, y que Neil Gaiman afirmase que era la mejor novela inglesa de fantasía de los ultimos tiempos, había que darle una oportunidad a este tocho de Susanna Clarke que, afortunadamente, nos ha llegado en un tomo y no nos lo han troceado para una más fácil digestión (y una mayor facturación en caja*).
La verdad es que el libro esta bastante bien. Muy lejos del ambiente de Harry Potter con el que frecuentemente se le compara. El libro pinta unos personajes bastante realistas, en un ambiente donde la magia es escasa, limitándose a una gran cantidad de magos teóricos y, principalmente, a los dos magos protagonistas que dan titulo al libro. La historia, a grandes rasgos, cuenta el restablecimiento de la magia inglesa por Gilbert Norrell y su alumno y, posteriormente, socio Jonathan Strange. Que hacen uso de ella para solucionar problemas comunes primero y, posteriormente, para ayudar a Inglaterra a ganar la guerra contra Napoleón. Paralelamente, un hada intenta frustrar los planes de Norrell y Strange, pues Norrell esta totalmente en contra de la magia feerica, ya que considera que estas son unas criaturas perversas en las que no se puede confiar.
Un libro bastante ameno, aunque con un principio algo lento y, cuyo único problema destacable para la fluidez es la abundancia, casi exceso, de notas al pie, compitiendo en numero con Learning Perl (vaya, que hay muchas).
*: me refiero a Criptonomicón y al Ciclo Barroco, no a Tormenta de Espadas.

El de los auriculares soy yo,