El lunes por la noche, estaba yo haciendo zapping después de ver un par de capítulos de anime, durante las pausas de 59′ (el programa de debate de TVE) cuando oigo una canción conocida… coño! los Avalanch en La2. La verdad es que no me había enterado que salían ese día, aunque había oído algo hace tiempo que iban a salir. No lo ví demasiado, porque no eran ya horas para una persona que tiene que madrugar (mas o menos), pero la verdad es que me hizo ilusión que un grupo de heavy/rock duro saliese por la tele.
La verdad es que el modelo de televisión por parrilla cada vez me cansa más (no solo por la publicidad) porque parece que todos los buenos contenidos estén relegados a horas imposibles ya sea a altas horas de la madrugada o, en todo caso, en momentos que no se adecuan a los hábitos de cada cual. Y, para mi, la tele es un entretenimiento no una obligación con cuyo horario tengas que cumplir religiosamente (como ir a clase o al trabajo).
Por cierto, y mezclando el tema con la categoría musical, ya lo he dicho alguna vez, pero no esta de más decir que, si bien al principio me mostraba escéptico, más después del pedazo de disco que es El Ángel Caído, el nuevo cantante de Avalanch me gusta bastante y su ultimo trabajo, El hijo prodigo me parece un pedazo de disco. De lo mejor del rock duro/metal en castellano de los últimos años (aunque tampoco haya demasiado donde elegir), junto con Siddharta y guerrero en el desierto de Sherpa, del que ya hablaré más adelante.

El de los auriculares soy yo,