Entradas publicadadas a lo largo del enero, 2005

El otro día cuando me acababa de meter en la cama se me ocurrió este post. Aunque he tenido que crear una nueva categoría para el, lo considero un tema que entra perfectamente dentro de la temática del blog, y mas ahora que tiene categoría, y de paso servirá para que me conozcáis un poco mas y para entretenerme un rato divagando.

Como muchos de los que os paséis por aquí sabréis yo juego a rol. A grandes rasgos una partida de rol consiste en que un grupo de individuos se reúnan en torno a una mesa y narren épicas historias de muerte y destrucción de golpes críticos y de graciosas pifias, de ambientación medieval fantástica o de ciencia ficción principalmente y reguladas por una variable cantidad de libros y dados. Realmente la esencia del rol no es tirar dados, interpretar (mal) un papel o cuadrar las estadísticas de un personaje como si fuera el balance de una empresa, sino quedar con los colegas y pasar un buen rato. Es una actividad social que prefiero a por ejemplo, ir al cine.

Debido a que soy un cinéfilo, no considero el cine como una actividad social a lo sumo voy de vez en cuando con algún amigo/a y luego vamos a tomar algo, pero ya es el ir por ahí la actividad social. El domingo pasado cuando acabamos la partida, mientras íbamos a casa estábamos hablando y nos dimos cuenta de cual es el motivo que aun sigamos en esta afición. Llevo jugando con este grupo de juego desde hace seis años. Conocí a uno de los miembros de este grupo en un canal del IRC y me dijo si quería jugar con ellos (yo en esos momentos no tenia grupo estable). Quizás os parezca extraña esta forma de contactar pero el rol no es una afición demasiado extendida y a medida que uno envejece cuesta mas encontrar gente dispuesta a pasarse una tarde a la semana sentado a una mesa. El caso es que desde hace seis años jugamos en la cocina de uno de los miembros del grupo y aunque del grupo que conocí solo quedamos tres: el que me introdujo, el dueño de la cocina y yo. Algunos se han visto obligados a dejarnos arrastrados por sus compañeras femeninas (no digo que novia y rol sean incompatibles) y otros simplemente han preferido dedicarse a otras aficiones mas nocturnas y hormonalmente apetecibles.

De todas formas, los nuevos miembros que también tienen cierta veteranía, lo que permite que tras una buena sesión, donde todos hayamos disfrutado salgamos bastante relajados. No solo por la sesión en si, y aquí es donde viene la tesis que llegamos, sino que durante ese tiempo habíamos vuelto casi a nuestros inicios, cuando no éramos adultos ni teníamos en la cabeza tantas preocupaciones sino que vivíamos al día. Es posible que sea cierto, es posible que sigamos jugando a rol porque nuestras presiones de vida adulta no han mermado del todo la imaginación e ilusión que teníamos cuando éramos niños o simplemente porque nos gusta y las alternativas para una tarde de domingo no son mas apetecibles.

Espero que, aunque no podamos quedar cada fin de semana, este grupo dure muchos años mas, porque ha sido testigo de muchos buenos ratos y muchos personajes divertidos.

Bueno, 2 posts seguidos hablando de videojuegos… umn … el próximo post intentare cambiar de tema. Hay gente que se extraña cuando le comento que me he comprado un juego original, no porque ellos no lo hagan de vez en cuando, sino porque es una costumbre. Aun se extrañan más cuando se enteran que pago cuotas mensuales por jugar a algunos juegos. No os espantéis, no suelo estar activo en mas de dos juegos MMO a la vez así que no me gasto mas de 30€. Sobre los juegos convencionales, supongo que el comprármelos originales es una cuestión de carácter. Prefiero comprar un juego cada mes o dos, que entrar en el círculo vicioso de bajar juego tras otro y no acabar jugando a ninguno.

Además siempre le entra a uno la conciencia de informático que tendrá que cobrar de algún modo por su trabajo. Sobre los MMO es más una cuestión de calidad de la gente. En principio, pagando te asegura una determinada calidad de servicio, que es el motivo principal para que mucha gente pague hostings web o cuentas premium de e-mail. En un juego masivo, estas jugando con muchas otras personas no solo con las inteligencias artificiales del juego. La gente que paga para jugar a un juego tiene un carácter diferente a los que juegan en servidores pirata. En ninguno de los mundos online que he jugado he visto gente que puteara conscientemente a otros jugadores porque si, mientras que en lo poco que he visto de juegos gratuitos suele ser mas común de lo que me gustaría ver gente que deja atrapados a otros jugadores, scam (robar a otros jugadores mediante paginas fraudulentas), cheats (ya que puedes crearte gratuitamente cuentas falsas para usarlos) y un largo etcétera de problemas.

Además, una gran mayoría de jugadores de pago suelen ser adultos ya que se requiere tarjeta de crédito así que es mas difícil encontrar niños como los que poblaban Battle.NET. La comunidad es algo que en estos juegos cobra crucial importancia. No solo tu grupo de 3 o 4 colegas es importante, sino que la comunidad como masa de gente es importante para tu disfrute del juego. Alguna oveja negra no va a arruinar tu diversión, aunque igual te costara algún cabreo, pero por ejemplo en Lineage 2 estoy seguro que hay buena gente (esta hasta el escritor de ciencia ficción y famoso blogger Bruce Sterling), pero hay mucha gente rayada por la cantidad de chinos que hay cobrando por farmear (dedicarse a matar repetidamente lo mismo para conseguir algo) dinero y luego venderlo en eBay, lo cual infla los precios de los objetos ya que cualquiera puede comprar 1 millón de oro por 15$ en eBay.

Uno de los administradores/moderadores de la comunidad hispana de City of Heroes escribió un articulo mas objetivo que el mió y con las razones por las que se paga, os recomiendo su lectura a quienes tengáis dudas sobre estos juegos.

No se si con este post he llegado a algún sitio o simplemente he escrito una serie de relaciones cognitivas pero el caso es que ha sido bastante entretenido escribirlo y ha servido como desahogo/justificación de mis motivos personales de inversión en ocio electrónico. Aun en el caso que no fueran razonamientos validos siempre quedaría la tan socorrida excusa de que cada cual tiene sus vicios y yo ni fumo, ni bebo (mucho) ni voy con mujeres… aunque esto es porque estas ultimas no se dejan ;)

Hace un par de días leía en BarraPunto, que esa asociación defensora de los derechos humanos cuyas iniciales son A.I. había hecho publico un manifiesto en contra de la excesiva violencia en los videojuegos más vendidos estas navidades. Si bien esta acción seguro que ha estado promulgada por los jugueteros, quienes necesitan combatir la industria del ocio electrónico como sea, además utilizaba bastantes falsedades ya que solo el nombrado juego GTA: San Andreas era un juego comercial y con bastantes ventas. Los otros eran películas Macromedia Flash cutres y una especie de juego amateur bastante horrible sin ninguna intención de masas.

Esto me ha hecho pensar si realmente esta gente que se exalta se da cuenta de que la culpa no es de los juegos que sean violentos, sino de ellos que no se interesan por las aficiones de su hijo. Entiendo que a un padre no le interese el Pokemon, pero quizás deberían intentar entender la idea básica de lo que se esta jugando y si es apropiado para su hijo. No soy partidario de incitar a los hijos a jugar a videojuegos, mas bien debería incitarse a la lectura, estudiar, hacer ejercicio (que no jugar a fútbol, que es un estereotipo que nunca inculcaría a mi hijo, si le gustase, allá el), pero si que los padres deben ser conscientes que hoy en día los videojuegos son una actividad mucho mas interesante para el niño, en las debidas condiciones de tiempo, lugar, equipamiento, etc. que ver la televisión durante el mismo rato.

Igual pasa con el uso de Internet. Sin embargo, los padres de hoy en día parece que no quieren eso. Ellos quieren que un Ministerio de la Paternidad les haga todo el trabajo y que filtren los contenidos peligrosos. Además, no contentos con eso, incitan a sus hijos a actitudes potencialmente peligrosas (que no digo que sean malas en si), como a irse de marcha, sin hablar con ellos sobre temas como el alcohol y las drogas, con esperanza que su hijo no caerá en eso, eso les pasa a otros.

Lo más triste de todo es que mientras A.I. se queja que estas navidades miles de padres regalaran a su hijo una copia del citado juego, hay poco eco de la programación televisiva, en gran parte porque a las grandes cadenas no les interesa cambiar, que ven estos niños. Estos niños que mataran a gente inocente en el mundo virtual del juego, apagaran la consola y verán una violencia aun peor. Pero claro, hay que proteger a nuestros hijos, no vaya a ser que se conviertan en delincuentes, roben coches y escapen a toda velocidad de la policía, mejor que sean futbolistas o entren en GH, que así vivirán bien y nos jubilaran. Y sin estudiar.